Pringada forever

El otro día estábamos Moichi y yo en busca de un regalo para Twindy porque se hace vieja pelleja y ya de paso fuimos a hacer un recado al que Twindy nos había enviado… curioso, pero cierto, en cualquier caso acabamos cotilleando toda la sección de revistas de una kiosco, queríamos saber que regalaban en las distintas revistas, yo había visto una agenda monérrima en una revista pero no recordaba en cuál así que nos pusimos a mirar las revistas estas comecocos de tipas y esto es lo que sucedió:

 

T: No me acuerdo de que revista era.

M: ¿No era la Yo Dona?

T: No, creo que esa era la de las cosas de los palos de golf, o sea.

M: ¿Y no necesitas la funda de los palos de golf?

T: Urgentemente… ah, no, mira, ahí está, no es la de la agenda…

M: Pues no sé, pero el reloj ése es bonito.

T: A mi no me gusta nada… Creo que era la… espera, ¿cómo se llama ésta revista para ricachonas divorciadas?

M: Con todas esas pistas…. LA TELVA

T: ÉEEEESA

M: Pues creo que no está…

T: No puedo creerlo… No tienen la Telva…

M: Creo que nunca me he comprado esa revista…

T: Yo sí, una vez, porque venían unas sandalias para la playa de color topo divinas de la muerte, pero era un asco de revista.

M: ¿Si?

T: Totalmente, era como si mi reino no fuera de éste mundo… Es que si no lo leen multimillonarias, no sé muy bien cuál es el público de esta gente…

M:¿Por?

T: Hombre, no sé, me acuerdo que había un reportaje genial y super realista que decía, qué hacer cuando acabas el día estresado por tu trabajo.

M:¿Y?

T: Que la solución era agarrar un avión e irte a un balneario en Bali…

M: ¿En serio?

T: Algo así era… porque me acuerdo que dije, claro, tu llegas a casa deprimida porque el jefe te ha gritado y dices, uuuhhh, tengo que librarme de este estrés… voy a coger un avión y me voy a Bali a que me hagan masajes con piedras milagrosas calentadas por el aliento de un dragón… Una opción super realista y al alcance de todos.

M: Oye, a mi me parece una opción muy buena, estoy estresada, cuando llegue a casa encenderé el ordenador y pondré Bali y usaré el Google Street View para ir a una playa, ¿ves? Es completamente factible…

T: Aquí el forever alone no se puede aplicar, hija mía, pero el pringada forever te viene como anillo al dedo…

 

Published in: on 18/01/2012 at 11:20 pm  Dejar un comentario  
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Best day ever

Qué vagancia que he tenido para postear… habrá sido el Jet Lag o algo, que desde que volví de Londres tengo la hora cambiada… ehhh, menos choteo, que vale que el sueño lo tengo medianamente decente pero lo de las comidas ha trastocado mi estómago y ahora tengo hambre a horas muy raras…

El happiest day lo situaremos en fecha 20 de Agosto de 2010, fue un buen día desde el principio, al despertar, abres la cortina y te encuentras el skyline de Londres, eso ya de por sí mola dos mil. Cómo sabíamos que íbamos a ir al teatro y para ello hay que adecentarse decidimos que volveríamos al hotel antes de ir al teatro y nos cambiaríamos así que nos vestimos sport y nos fuimos al centro. En cuanto salimos del metro cogimos algo de desayuno y nos sentamos en frente del Big Ben y tomamos nuestro batido y los bollitos.

Tras desayunar visitamos Westminster Abbey, que es como un chute de historia en vena, me espoilearon los Tudor… ¿A quién se le ocurre? Ni que me estuviera leyendo el supertele (ehm… es que estoy muy indignada, en la portada de esta semana del Supertele te chafan tooodo el final de Anatomía de Grey, normalmente no me importa en absoluto que te chafen las cosas… espera, da igual haré un post solo para esto…)  pues eso, que estuvimos rodeados de historia, Chico sigue intentando entender que hace la Tumba de Charles Darwin creador de la teoría de la evolución en una Abadía (obviamente creacionista) pero en fin…

Desde ahí decidimos ir al British porque la última vez que estuvo allí Chico, por alguna razón que nadie puede explicarse, ni si quiera él mismo, no vio las momias, y claro al volver es como medio embarazoso… Fui al British, ¿Y viste las momias? ¿Qué momias? … en fin que es raro, no obstante como buenos frikis sabíamos que la tienda de Forbidden Planet queda cerca del British así que pensamos que sería buena idea ir primero a Forbidden planet y después al British Museum.

Obviamente nos perdimos, tenemos un sexto sentido para perdernos, pero que no cunda el pánico, tenemos ipod touchs que triangulan nuestra posición y nos guían hacia el frikismo.   Tras dar algunas vueltas encontramos la tienda, para nosotros es como un miniparaíso, antes de entrar vimos a una aglomeración de chavales con máscaras de V de Vendetta, entramos y yo me hice con una, la última vez que estuve en Londres me quedé con ganas de comprármela así que estaba en mi wishlist de este viaje. Chico se hizo con un cargamento de merchandising de True blood, se compró una botella de Tru Blood (la sangre artificial creada por los japoneses en la serie que ha permitido que los vampiros dejen su voto de secreto y “salgan a la oscuridad”) y una camiseta, además compró un par de camisetas para S y para R.

Luego bajamos al piso de abajo… obvio no vamos a subir al piso de abajo, a veces soy taaan inteligente… en fin, que bajamos, y allí tienen los comics y los audiobooks, y los libros y los deuvedeses. Yo recordé el “Still Flying” un libro para Browncoats que salió hace unos meses y que no me animé a encargar en su día porque no sabía si era la tercera parte de la “Official Companion Guide” o no, el caso es que la busqué a ver si me decidía o no pero no lo encontré.

No obstante sí encontré una camiseta para Tito de Lobezno ésta, que me encanta, una lástima que no hubiera de chicas. En fin que mientras cotilleaba otras cosas Chico me llamó desde una estantería y me mostró un libro gigantesco que tenía a todo el elenco de Firefly y ponía Still Flying así que fui corriendo o dando saltitos o haciendo algún gestito que emanara felicidad, y me puse a hojear esa cosa tan mona cuando empezó a sacar más libros del mismo tamaño y me preguntó que si esa era la tercera parte de esos, y sí, sacó las Guías oficiales del acompañante y yo me morí de felicidad y agarré los otros libros y me puse a hojear.

(Este pedacito lo cuenco por lo que Chico me ha contado después porque yo estaba de espaldas y no me enteré de nada) Al parecer mientras yo rozaba el súmmum de la felicidad una chica se acercó a mí por detrás y poniendo la misma cara de emoción que yo empezó a mirar el Still flying sobre mi hombro, Chico muriéndose de risa por la escena de las dos nenitas a punto de saltar de felicidad le ofreció a la chica otro volumen que tenía él en las manos. La chica medio avergonzada medio feliz rechazó la oferta, yo ahí me giré y me percaté de su presencia y entablamos conversación, empezamos a halagar a Joss Whedon y a quejarnos por la cancelación de la serie, cuando Chico le dijo que yo lo había obligado a ver Firefly ella nos confesó que ella había hecho lo mismo con su marido y Ojo lo que hubiera pasado si no le hubiera hecho caso… creo que ahí Chico nos dio por perdidas. Dejamos a la chica supermaja mirando por ahí y seguimos dando vueltas, cuando volví a ver a Chico vi que la chica supermaja se acercaba al señor que estaba al lado de Chico y como yo también me acerqué la oí decir toda emocionadita ME HE ENCONTRADO CON OTRA BROWNCOAT y el que supongo sería su marido la miró con la misma cara que Chico nos había mirado antes, me morí de risa al ver la escena y al tener un deja vú tremendo.

Como soy débil y el precio no era excesivamente elevado acabé comprándome las dos guías y el Still Flying.

Luego fuimos hacia el British, mientras nos perdíamos un poco para llegar vimos que había un japonés al lado con muy buena pinta, Chico me puso ojitos y me dijo ¿podeeeemos? Y yo como víctima del destino aciago le dije que cuando saliéramos del museo comeríamos allí. Dicho y hecho, Chico vio momias (por fin) nos tomamos unos batidos de limón en Starbucks y nos fuimos hacia el japonés.

El restaurante era precioso, cuando entramos estábamos nosotros solos y un japonés con pinta de buena persona nos vino a atender, chico se pidió una cerveza de arroz y yo me contenté con mi agua mineral. Mi objetivo era evitar todo tipo de Shushi, shashimi o derivados (he ido a varios orientales/Japoneses en mi vida y durante muchos años intenté con todas mis fuerzas que me gustara el Shushi, yo cada vez que iba a un sitio de esos lo intentaba y jamás colaba, siempre me parecía asqueroso, sobretodo odio el alga Nori, no me gusta nada, me da un asquito tremendo, así que hace ya un par de años dije que no más, y ya he aceptado que el Shushi no me gusta).  Chico pensó que comería tempuras, a mi lo de las tempuras de mar me sonó a algo frito ergo no crudo y con reboce, ergo sin alga nori así que me pareció “safe enough” o algo… El problema llegó con que mientras yo esperaba mis tempuras de mar con arroz me aparecieron con una ensalada rara… llena de rúcula y con una vinagreta de soja con ajo… no me gusta la rúcula, ni los berros y sin duda la mezcla del ajo con la soja no era la mejor… comí algo pero me dejé la ensalada casi entera (en mi favor diré que chico se la dejó enterita, pero es que a él las ensaladas le dan asquito porque crujen, sí no  soy yo la única rara para las comidas). Ahí me enteré que no habíamos pedido un plato de tempuras con arroz sino un menú cuyo plato principal eran las tempuras con arroz, mis piernas empezaron a castañetear, llegó el segundo plato, un cuento con un líquido… interesante, era como si en un agua espesa y caliente hubieran metido un cerebro a medio deshacer… no olía mejor… pero soy una valiente y me atreví a probarla…, en su defensa diré que no estaba tan mal como esperaba, de hecho era aceptable si no hubiera sido por el asquito que daba su aspecto hasta hubiera sido interesante, sabía salado y dulce a la vez, cuando el cerebro se asentó descubrimos que era de tofu y algas, mientras yo esperaba a que se enfriara un poco más llegaron las tempuras que estaban riquísimas, el calamar en tempura, el salmón en tempura, el otro pez cuyo nombre desconozco en tempura las gambas… todo riquísimo. Me quedé tan llena que no pude ni con todo el arroz ni con lo que me quedaba de sopa. (Acabo de descubrir al buscar fotos que se trataba de una sopa de Miso). Finalmente me tomé un té de jazmín y me miraron rarísimo cuando les pedí azúcar…

De ahí nos fuimos al hotel, ducha, siete kg de maquillaje, un smoky eyes en grises con shimmer que se fue a la mierda porque se me movió la lentilla y me puse a llorar como loca antes de entrar al teatro… (Qué pena) y en negro y blanco con leotardos (adoro el clima londinese, aunque llueva mucho, me da igual, en agosto puedes ir con leotardos y eso mola un trillón).

Nos fuimos al teatro, allí chico me compró la guía del musical y fuimos a nuestros asientos desde donde había una vista genial. Allí nos pusimos a hojear los programas y las chicas de al lado nos miraban emocionaditas, sobre todo cuando vimos la nota que decía que la Glinda oficial estaría ausente y sería sustituida por otra actriz. Chico al darse cuenta se ofreció a prestarles uno de nuestros programas las chicas muertas de congoja aceptaron entre jijis jajas al verse pillada en plena misión espía.

Después llegaron las chicas de mi lado, eran un montón de chicas y finalmente una se sentó a mi lado y empezó a decir, ESTOS ASIENTOS SON GENIALES, MIRAD LO BIEN QUE SE VE DESDE AQUÍ EL ESCENARIO y nos miró y empezó a hablar sobre los asientos y su genialidad  conmigo, yo le di la razón y ella me preguntó que quién los había escogido, yo le dije que yo y me hizo chocarle la mano porque éramos LO MÁS eligiendo asientos en el teatro… a mí me entraba la risa floja de ver lo emocionadita que vivía la tipa, pero era muy maja y yo le choqué sus cinco y le dije que éramos las mejores.

Luego Wicked empezó y fue genial, solo Boq tenía acento, los demás tenían un inglés muy neutro, todos cantaban muy muy bien y por primera vez el Mago hasta me hacía reír (siempre me aburría soberanamente), el Defying gravity no fue tan genial como el de Idina pero aun así fue buenísimo y nos arrancó a todos un aplausazo.

En el descanso la chica hiperactiva de mi lado dejó su asiento, chico y yo preferimos no movernos, chico estaba traumadito por lo largo que era ese musical, de repente la chica apareció con un cargamento de helados para sus compañeras y un par de helados para Chico y para mí. Chico y yo le dimos las gracias pero los rechazamos amablemente, ella se puso a decirnos que era una desfachatez rechazar helados de desconocidos  en los teatros, yo acepté, Chico siguió rechazando, ella le dijo que el pobre heladito se derretiría en sus pies, al final Chico también aceptó y ella feliz de la vida se disculpó si por su culpa nos provocaba congelamiento neuronal o algo por el estilo, Chico y yo morimos de risa y de ternurita y desde entonces nos enamoramos de nuestra compañera.

La segunda parte del musical empezó y fue tan sublime como la primera, diré que disfruté del mejor No Good Deed que he oído nunca, la chica se lució y arrancó gritos de la audiencia, fue espectacular. EL For Good aunque no tan emocionante como el last de Kirstin fue muy bonito.

Salí más enamorada de Wicked de lo que entré y completamente feliz.

Compramos unos bocadillos para cenar y tras estar un rato poniéndonos al día con el wifi de la estación nos fuimos a morirnos al hotel.

¿Se puede tener un día mejor?

Published in: on 29/08/2010 at 11:22 pm  Comments (3)  
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Wicked

Soy taaaan feliz, a estas horas, mientras este post se esté publicando yo estaré en el Teatro Apollo Victoria Theater en Londres mientras empieza, esperemos que con puntualidad Britanica, Wicked, mi musical preferido.

Llevo un par de meses emocionadita perdida, el viernes pasado (ergo una semana antes del big day) iba por la calle dando saltitos porque en una semana estaría escuchando for good en directo.

Obviamente no hay ni Idinas Menzel ni Kirstins Chenoweth cosa que me aterra, estoy tan acostumbrada a sus versiones de las canciones, a su for good, a su defying gravity que cualquier pequeña variación consigue molestarme (que conste que ese vídeo es del último día de Kirstin en el musical y desafina bastante porque está llorando como una descosida pero aún así siempre me emociona), y si ya llegamos al No good deed de Eden Espinosa con el Fiyero ese desafinadisimo y en plan berrido … ni si quiera quiero comentar lo mucho que me decepcionaría escuchar algo así.

Por otra parte, es mi musical preferido, y no lo he visto nunca en directo y en Londres, que vamos, los musicales en España son horribles, y por ahora no tengo planeado viaje alguno a NY así que Londres es sin lugar a dudas una gran opción, aunque me lo tenga que ver con acento británico (dios, ese debe ser el súmmum para Papas, Wicked con acento británico… nunca lo había pensado).

Aún así, aun toda atemorizada como voy, reconozco que también voy superjappi de la life, es algo así como … un minisueño cumplido, pobre Chico, va a tenerme que aguantar muy mucho, ni si quiera quiero imaginar el video de Taq yendo hacia el teatro… seguro que estaré más nerviosa que el día que di el discurso de mi promoción ante todo el Auditorio de la ciudad  en la que vivo lleno.

Por si acaso, no vaya a ser que el For good se ponga sentimentaloide me aseguraré de llevar máscara de pestañas Waterproof, aunque ya me veo, que a la altura de The wizard and I estaré llorando cuál Madalena.

En fin chicos, shhhhh que empieza la opertura.

MIRAD ES GLINDAAAAAAA

Published in: on 20/08/2010 at 8:30 pm  Comments (2)  
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Londres… again and again

Estoy en Loooondres.

Sí, Chico y yo hemos cogido un avión y ninguna manta y nos hemos plantado en Londres, en realidad estoy en España, pero la intención es programar este post para pasado mañana, y entonces sí estaré en Londres, así que no estáis leyendo ninguna mentira.

Estaré con Chico por mi ciudad preferida hasta el martes que viene, hemos planeado un montón de cosas, él nunca ha visto Westminster Abbey, así que la volveré a ver, ya por tercera vez, y nunca me canso, también el museo de Historia Natural y su ballena gigante, que él no la vio. Por su parte chico pretende arrastrarme a no sé qué exposición abstracta en Hyde Park y al Tate Modern (aunque eso está todavía en periodo de negociaciones). Lo seguro seguro es que chico me lleva a ver Wicked, y eso mola mil, mañana tendréis un post más específico sobre ello.

Seguro que nos recorremos todos los mercadillos, y Covent… I miss Covent so much, no sé si es porque es mi primer recuerdo de Londres.

Londres siempre había sido mi destino soñado y el día que fui por primera vez llegamos con retraso, a eso de las cuatro de la tarde, el horario británico nos daba solo una hora y media hasta que las cosas cerraran, fuimos en plan visita express a el Museo de Historia Natural y al de Ciencia, porque estaban cerca del hotel y luego como no sabíamos qué hacer y yo había leído que Covent era genial fuimos a Covent. En cuanto salimos del metro me enamoré, el callejón con pubs y cocktails, la plaza y los puestecitos, los porches y los artistas callejeros… Había un par de chicos bailando Break Dance y un tipo haciendo de payaso, se parecía a Tamariz y vestía de plateado y con chistera, a mí los espectáculos de payasos nunca me habían gustado, eso es porque nunca había visto uno bueno, me reí cuál niña pequeña con las gracias de aquél hombre, que consiguió una audiencia de varias filas de semicírculo, y ahí, en ese semicírculo me enamoré de Londres. He visto muchas cosas de Londres, me faltan por ver muchas otras, pero Covent siempre será mi rincón preferido de la ciudad.

Los pubs… dios, los pubs… y la comida, que frente a la opinión popular a mí me gusta, siempre como super bien cuando voy a Londres… además me parece que todo huele a comida…

En fin, que estoy en Londres y mola mil

Feliz semana.

Published in: on 19/08/2010 at 6:30 pm  Comments (2)  
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Cuqui

Durante una de las tardes del viaje a Alemania Miri y yo estábamos echas trizas de recorrer la ciudad andando sin parar así que decidimos tomarnos nuestro tiempo y echar una siesta reparadora antes de volver a la carga, en el hotel siempre se metía muchísimo calor así que abrimos los enormes ventanales y nos tiramos en la cama quedándonos sopas.

De alguna manera cuando despertamos descubrimos que habíamos sido invadidas por una plaga de moscas que volaban alrededor de la lámpara central, mientras nosotras mirábamos atónitas desde la cama.

Decidimos que tratándose de unas quince moscas deberíamos echarlas. Obviamente no teníamos spray asesinabichos y lo de dar zapatazos era complicado porque nunca se posaban solo tenían su trayectoria circular rodeando la lámpara.

A todo esto me gustaría aclarar que nuestra habitación estaba localizada en un sexto. Ahora eso no parece ser importante, pero lo será.

Construimos un plan de acción, yo agarré mi Coullote (el Coulís, la couette o cómo carajo se llmara) y me puse a sacudirlo en dirección a la ventana, Miri, en la ventana realizaba las funciones de una controladora aérea, cuando sacudiendo el edredón lográbamos desviar a una mosca hacia la ventana Miri les cerraba la ventana tras haber salido para que no volvieran a entrar, y una vez habían desaparecido volvía a abrir e intentábamos echar a la siguiente. Todo funcionó relativamente bien con la mitad de los bichos, pero llegó un momento en que volaban demasiado alto para verse afectados por mis golpes de couette (sí, lo he buscado, ¿qué pasa?).

Ahí es cuando pasamos al plan 2.0, nos dimos cuenta de que las moscas eran alemanas y que no debían estar entendiendo bien lo que les decíamos así que agarré mi diccionario VOX Español-Alemán y buscamos mosca, fliege y como aun así lo de fuera mosca no lo entendían bien decidimos buscar fuera, außen , así que empezamos a gritar cuál posesas ¡¡¡¡FLIEGE AUßEN, FLIEGE AUßEN!!!! Al parecer nuestra pronunciación no era muy allá, sobretodo porque el fuera lo gritábamos como AUBEN en vez de como AUSSEN, que hasta que no volvimos no nos enteramos de que la beta era una doble s y no una b, (sí nosotras vivíamos en Kaisertrabe, ¿qué pasa?).

Al ver que tampoco funcionaba decidimos pasar al 1.1, no era más que una modificación del primero, yo me subí a las camas y empecé a sacudir la couette mientras Miri seguía ejerciendo las funciones de controladora aérea. Imaginen la escena, una tipa sacudiendo cuál loca una couette encima de la cama y la otra guiando hacia la ventana a seres invisibles, al menos desde lejos…

Debíamos formar una estampa curiosa cuan lo menos.

Y sí, justo ahí, frente a nosotras (sinceramente no tengo muy claro como tomé esa foto porque ese ventanal daba directamente a nuestro ventanal, creo que giré la cámara para que no se vieran los andamios o algo pero  para que os hagáis una idea más realista, ese ventanal daba directamente al nuestro) había un pobre trabajador, un oficinista que había abandonado su labor para mirarnos imagino que al principio con cara de atónito y después descojonado de risa.

Cuando me quise dar cuanta el alemán se estaba meando de risa viendo a las dos guiris posesas haciendo Diossabráqué, el problema fue que al verlo me entró a mí también un ataque de risa y muerta de vergüenza me desplomé en la cama señalándole a Miri nuestro voyer particular.

Nos morimos de risa nosotras también, imaginando que vemos en Salou a unos guiris haciendo lo qué nosotras… menudo ataque de risa…

No obstante ni cortas ni perezosas cuando nos aseguramos de no tener público seguimos con nuestra labor. Lo creáis o no funcionó, menos con una mosca.

No hubo manera, lo intentamos todo pero la mosca seguía allí impasible. Al final nos dimos por vencidas y recordamos la vieja frase de “si no puedes con el enemigo, únete a él” y decidimos adoptar a la mosca. La llamamos Cuqui y a partir de entonces se convirtió en nuestra mascota. La saludábamos cuando llegábamos al hotel y le decíamos adiós cuando nos íbamos, si no la veíamos la llamábamos y siempre aparecía.

Cuando llegó el momento de irnos nos despedimos solemnemente de ella y le dijimos que se refugiara en la habitación de P y A (nuestros amigos que viajaban ese mismo día a Frankfurt), no sé si se refugió pero Cuqui, espero que tengas una vida plena y que estés siendo muy feliz.

Te echamos de menos.

Recuerda que gracias a ti aprendimos la mitad del alemán que aprendimos.

Published in: on 08/07/2010 at 12:29 pm  Comments (3)  
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El futbol en Alemania

No me gusta el futbol, me parece un rollo repollo, nunca he sido capaz de ver un partido entero, he visto partidos de vóley, de baloncesto, he visto campeonatos de rítmica, de natación y waterpolo, atletismo e incluso hockey, pero no soporto el futbol.

Vivo en una ciudad catalana y aquí todo el mundo siente últimamente devoción por el fútbol, y por el Barça, tanto que he llegado a desquiciarme en ciertos periodos del año en los que el fútbol me rodeaba, me parecía una afición enfermiza y me enervaba mil.

Hoy, esa afición, me parece para chicos pequeños después de estar una semana en Frankfurt durante el mundial de futbol.

Cuando llegamos nos registramos en el hotel al son del primer gol de Alemania y la recepcionista se puso a dar saltitos, habían cortado la calle del hotel para poner paradas de Frankfurts y ver el partido en teles gigantes, todo el mundo estaba en la calle, viendo el partido, con banderas de Alemania, y dando gritos como locos.

Nos pareció un poco exagerado, pero bueno, era Alemania quién jugaba y pensamos que allí habría mucha afición.

Alemania ganó, y aunque era un domingo por la noche y el lunes era un día laborable, los coches no dudaban ni un solo minuto en tocar el claxon bien fuerte en plena madrugada para celebrar la victoria.

Al día siguiente pensamos que ya habría pasado la locura, pero nos dimos cuenta que cada 70 metros había una paradita que se encargaba de vender banderines de todos los países… ahí deberíamos haber sospechado algo, y es que cuando llegó la una todos volvían a estar en sus puestos viendo el partido de Brazil contra dios sabrá quién como si les fuera la vida en ello (es posible que no fuera ése el partido porque mi memoria para estas tonterías es completamente nula). Todos gritaban como locos y daba miedo pasar entre la terraza del bar en cuestión y la televisión que retransmitía el evento. La ciudad estaba llena de ambas, televisiones y bares y sobretodo aficionados que se pintaban los colores de la selección en cuestión (fuera la que fuera la que jugase en ese momento) y se vestía de sus colores.

Luego nos dimos cuenta que había en el centro de la ciudad dos pantallas gigantes a lo cine al aire libre y un terreno cercado para ver el mundial como si estuvieran en el estadio, lleno de aficionados equipados y gritando ITALIA (ese era el partido de ese día).

Al día siguiente nos encontramos a muchísima gente vestida rojiamarilla con banderas de España gigantescas y toros de Osborne, los colores pintados en la cara, obviamente eran todos alemanes y a mí casi me entraba culpabilidad de querer que perdieran para que al volver a casa no me bombardearan con más futbol.

Así fueron pasando los días, entre sonidos de vuvucelas que ya se habían comido nuestro cerebro (sobre eso habrá otro post) y gente coloreada por las calles.

Lo peor fue cuando la taquillera de la Main Tower al ver mi carnet de estudiante y comprobar que era española me metió una bronca tremenda porque España hubiera perdido contra Suiza, y yo con una cara de poker tremenda (que me interesaba que me hiciera el descuento y no iba a ponerme borde) pidiendo disculpas y haciendo bromas sobre futbol como si me importara un bledo algo…

La conclusión, los alemanes están completamente locos por el futbol, respiran y se alimentan de él… QUÉ HORROR.

Published in: on 26/06/2010 at 7:52 pm  Comments (4)  
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Las Couettes

Una servidora no ha visto mucho mundo todavía y aunque me las dé de cosmopolita nada se aleja más de la realidad, soy una españolita chapada a la antigua, por eso cuando una llega a Alemania y se encuentra en el hotel con esto:

No hace otra cosa que preguntarle a su compañera de viaje ¿Miri, por qué nos han puesto sacos de dormir?

Miri, que sí es una mujer de mundo y tiene a familia viviendo en el extranjero me explicó que se trataba de una Couette, que se desplegaba y podías usarla como edredón o meterte dentro cual saco de dormir.

Cuando llegó el momento de usarla fue… divertido, yo lo de meterme dentro no lo veía nada claro porque me daba cierta claustrofobia y no dejaba de pensar que estando en un sexto si había un incendio y teníamos que huir me costaría el doble salir de ahí o me tocaría hacerlo al más puro estilo de las carreras de saco, así que descarté la idea.

Yo me lo tiré por encima, pero era tan calentito que me moría de calor, así que saqué las piernas, porque claro, como estaba tirado por encima y no llegaba abajo podías salirte del bicho con cualquier movimiento, si me quedaba sin cobertura tenía frío, dí más vueltas que el pitorro de la olla exprés…

Al día siguiente, cuando me levanté dije VAYA MIERDA QUÉ ES ESTE PIJORRO ALEMÁN… Porque como buena maña pijorro era la mejor palabra que existía para definirlo (en español vendría a ser un chisme o un cacharro), además yo era incapaz de recordar su verdadero nombre.

Tal fue mi poca retentiva del dichoso nombre que como intenté ser una intelectual y referirme a él por su nombre en varias ocasiones acabé utilizando un sinfín de nombres que nada tenían que ver con el del Couette original (Y quiero que conste en acta que para escribir este post he tenido que buscar en un diccionario francés como se traducía edredón para poder hacerlo correctamente).  El caso es que cuando intentaba contar algo en referencia al cubrecama acababa explicando una historia sin ningún sentido por la pequeña variación en el nombre.

Así que sacudí el Coulotte sobre mi cabeza para espantar a las moscas, y me eché el Coulís encima para poder dormir bien, creo que lo más parecido que le llegué a llamar fue Futón y simplemente por significado…

En fin, que no me gustó la Couette, que no disfruté y que no vuelvo más, hombreyá.

Eso sí, el rato que te ahorras en hacer camas y en sábanas es brutal…

Published in: on 25/06/2010 at 8:30 pm  Comments (5)  
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Frankfurt

Bueno, he vuelvido.

No sé si lo dejé caer por aquí en algún momento pero me he ido unos cuantos días a Frankfurt, Alemania. El vuelo era muy barato, el hotel muy bien de precio así que Miri y yo decidimos irnos a visitar las tierras germanas.

Salimos puntuales del aeropuerto y tras un vuelo tranquilísimo aterrizamos antes de hora, cogimos el bus de las seis y media, (lo que al parecer fue una hazaña, porque luego tenías que esperar tirada en el aeropuerto dos horas si lo perdías, y cuando llegamos quedaban cinco plazas…) y llegamos a Frankfurt.

Al son del primer gol de Alemania nos registramos en el hotel (habrá otro post sobre el futbol, os lo juro), subimos y la habitación era muy grande y cómoda, con chocolatitos en la cama esperándonos y los couets (para los que también habrá post).

Como no sabíamos qué hacer encendimos la tele, vimos que ponían el futbol y en el siguiente canal, alemán obviamente, unos chicuelos gritaban WELCOME TO ALBACETE, la cara de Miri y mía debió ser un poema, siguieron hablando en alemán mientras enseñaban Albacete, menudo ataque de risa, seguimos zappingueando y encontramos Tve internacional, gracias al cielo nos permitió mantener la cordura durante estos días, no es que la viéramos mucho pero las frases de Satur (del águila roja, serie que hasta Frankfurt no había visto jamás) nos amenizaron el viaje.

Cenamos cerca del hotel, una pizza, al día siguiente prontito a desayunar, un buffet con todo tipo de cosas, mis preferidos, unos croissants recién hechitos que sacaban calentitos y todo, pero había de todo, hasta frankfurts, puré, huevos revueltos, arenques, ensaladillas, yogures, cereales, embutidos… no sé, de todo, el café era aprovechable y todo, de la gama de cafés ricos, uno muy malo, pero entraba en la gama de cafés ricos y todo…

De ahí nos dimos vuelta por toda la Frankfurt monumental, vimos el Banco Central Europeo, en sus jardines en vez de patos o ardillas hay conejos, eran divertidísimos, la plaza de justicia, la catedral, el puente de hierro los parques del centro, el parlamento, el cosito de los monjes carmelitas.

Vimos a monjes budistas y a monjas vestidas de Madre Teresa de Calcuta, fue curioso…

Comimos en una especie de pastelería unos bocadillos de diosabráqué… porque juro que aunque estaban buenos no sé qué carajo llevaban dentro.

Luego fuimos a pasear por el paseo de los museos hasta llegar a la zona de bares donde disfrutamos de la gastronomía alemana, unas Bratzwurg (o cómo se escriba) y yo un codillo asado sin chucrut, que a mí la cosa esa me daba un asco terrible, todo regado con cocacola para mí (sí, soy una hereje a quién no le gusta la cerveza) y cerveza para Miri (en mi favor diré que la probé y que estaba buena).

Luego dimos un largo paseo hasta casa y nos encontramos con un camión que tiraba de una pasarela con una tipa pasando modelos mientras la grababan, curioso como mínimo.

Al día siguiente cogimos nuestro pase de museos, porque tenía pinta de ir a llover, aunque al final hizo buen día y todo y nos recorrimos unos cuantos museos, el de escultura, donde había sarcófagos egipcios que molaban mil, el de Staedel, donde había una exposición sobre no recuerdo qué tipito, pero sin duda era expresionista, Ludwig o algo así, había cuadros monos y horribles. Luego fuimos al museo de comunicación que solo por ver el cacharro que tienen en la puerta de entrada, merecía la pena entrar, y la verdad es que esperaba algo muchísimo peor, pero no, estaba dividido en varias secciones, la primera sobre el dinero, la segunda moda, donde había unos Manolos, y para mí los Manolos son devoción, luego teléfonos, donde había teléfonos viejitos y había líneas cruzadas así que llamé a una extensión y me sonó el teléfono de al lado y como una mema, con un teléfono en una oreja, cogí el otro al que yo misma acababa de ganar… si es que a veces puedo ser taaaaan inteligente. Había otra sala con ordenadores y otra sobre el servicio postal, y la más interesante, quitando los Manolos, obviamente, era una de chuletas o machetes o como los quieran llamar. Había de todo tipo, lástima que no entendiéramos un carajo… Pero una señora se esforzó al máximo por explicarnos el chiste de algunos objetos expuestos usando un oxidadísimo inglés, ¡Qué señora tan maja! Desde allí le envié un sms a Facu para que le tuviera toda la suerte del mundo mundial en la selectividad, y espero que le funcionara o algo…

Por la tarde estuvimos de compras hasta que nos morimos de cansancio y nos fuimos al hotel, entonces adoptamos a Cuqui (ese será otro post) y solo salimos del hotel para ir a por una MacPollo…

Al día siguiente nos volvimos a ir de museos, ésta vez fuimos al de Judíos, algo deprimente pero sinceramente no tanto como esperaba, la planta de arriba estaba destinada a mostrarnos las costumbres judías y la de abajo la historia de los judíos. Cuando lo terminamos nos fuimos al de historia, para seguir con el hilo y la parte normal era más bien aburridita, luego había una sala especial sobre la inmigración en Frankfurt y luego había una exposición muy genial de Frankfurt en la segunda guerra mundial, había ropa, carteles, utensilios del hogar (los cajones-especieros eran geniales, nos enamoraron a Miri y a mí), y lo más creepy, sin lugar a dudas, un árbol de navidad adornado con cruces gamadas, ponía los pelos de punta. Luego como exposición temporal había chatarras dobladas y pasamos mucho del tema, que a Miri y a mí lo del arte abstracto no nos va na’ de na’.

Luego nos volvimos a ir de compras, y me hice con un minicargamento de maquillaje, que estaba muy rebajadito y era genial, así que Wiii ya tengo la prebase de ARTDECO y la base Photo Ready de Revlon, así que soy hiperjapi de la life.

De ahí fuimos al hotel, a descansar un poco, y a media tarde una llamada de chico nos sugirió ir al parque principal donde había unas casitas coreanas monísimas (o al menos eso había visto chico en alguna web). Nos pusimos en marcha, caminamos un buen rato hasta llegar entre las casas y urbanizaciones con más postín de Frankfurt y rodeadas de porches y otros cochazos hasta que llegamos, en el parque estuvimos paseando un buen rato y cuando decidimos marcharnos sin encontrar las dichosas casitas coreanas, ahí estaban, y eran una mierda pinchada en palo, bah, no eran feas, solo vulgares,  que el atrezo de port aventura es igual, vamos, y nosotras nos habíamos metido una andada de la virgen para llegar hasta allí… un fiasco vamos.

Volvimos al hotel, muy hábiles nosotras, por la calle roja, sobrevivimos a ella, afortunadamente y nos dormimos con la firme intención de ir al día siguiente al zoo.

La firme intención se quedó hecha trizas cuando al levantarnos llovía a mares, desayunamos y como unas valientes nos fuimos al centro de centros comerciales, había uno raro raro raro, con un agujero, unas cosas que entraban, escaleras al más puro estilo Escher… no sé, mu raro.

Luego nos refugiamos en un Starbucks y en las tienditas bajo el suelo por las paradas de metro, comimos por allí y de ahí a la Main Tower, donde yo subí dejando abajo a la pobre Miri y su vértigo. Hice las fotos de rigor bajo la lluvia y de vuelta al hotel.

El viernes volvimos a España, antes comimos en el aeropuerto un par de Frankfurts como despedida, volvimos sanas y salvas, con un leve cansancio y unas ganas locas cada vez que veíamos el nombre de una calle y éramos capaces de pronunciarlo.

Published in: on 23/06/2010 at 2:18 am  Comments (4)  
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London: Día 3

El día empezó con una lluvia espantosa. El comedor donde desayunábamos (obviamente plagado de españoles que comentaban los resultados del fútbol y del tenis de la semana) era un añadido al edificio y los gotones resonaban por todo el techo pronosticando un día asqueroso para visitar el mercado de Candem. Así que decidimos variar la ruta que íbamos a hacer e ir a la National Gallery primero y rezar por que el tiempo mejorara…

Tras un lavado de dientes salimos a la calle y nos dimos cuenta de que había dejado de llover, no obstante las nubes amenazaban sobre nosotros así que decidí que podríamos tomarnos la libertad de pasar por la Torre de Londres, solo por fuera, para verla y ver así también el Puente de Londres, hacer unas fotos mientras el tiempo lo permitiera y ya después ir a la National.

Así lo hicimos, nos hicimos las fotos de rigor, entramos en una miniexposición gratuita de Enrique VIII “vestido para matar”, con cascos y hachas y esas cosas que llevaban en las guerras y entonces nos dimos cuenta… el sol estaba saliendo. ¡¿Quién lo hubiera dicho durante el desayuno?!

Decidimos aprovechar ese sol londinense y nos fuimos directamente a Candem. Estaba como lo recordaba, bueno, en realidad mucho más lleno. Había ropa Vintage, y ropa gótica, corsés, mercados de anime, ropa, joyerías, bolsos. ¡Por fin conseguí encontrar una camiseta de la Naranja Mecánica talla M que llevaba tropecientosmil siglos buscando para Chico! Pero no solo eso, además la tenían en sudadera… Jo! Qué felicidad!!! Compramos bolsos de Michael Jackson, gorros y bufandas, camisetas a palazos… y tras tooooda la mañana arriba y abajo, Tito y yo nos fuimos a buscar un sitio para comer, dejando al resto de la expedición con una ración mediana de Fish & Chips aparcados… No encontramos nada, nos fuimos hasta Botorrita, volvimos, y ni un solo sitio donde comer, había pocos sitios y todo estaba llenísimo. Unas chicas muy educadas en un perfecto inglés me pararon para pedirme instrucciones de cómo salir de ahí… mientras yo les explicaba mi Tito, que es más listo que el hambre dijo, en su perfecto español. ¿Vosotras no seréis españolas? Obviamente todas se echaron a reir, y nos pasamos a la vieja lengua de nuestro país natal para acabar de explicarles. Tras eso, recuperamos a nuestra familia y nos subimos a un autobús que nos llevó a Trafalgar Square. Tito, madre y yo, en el piso de arriba, como buenos turistas. Disfrutamos un montón el viaje, viendo las casitas, los hospitales, los voluntarios repartiendo comida en el amparo… esas cosas.

Llegamos a Trafalgar square  y nos fuimos al primer pub que encontramos (no sin antes parar a hacernos unas fotos de rigor con las cabinas rojas, o negra en mi caso, que a mí me molaban más las cabinas pesimistas). En el pub, pedimos los típicos “Sundy Roasts”, los asados del domingo, de ternera y de cordero. Una pinta para padre de vete tú a saber qué cerveza, una pinta de Guiness para tito y una cerveza sin alcohol para madre… el tipo me miró fatal cuando le pedí una cerveza sin alcohol… no me escupió de milagro y me explicó que de eso no había… así que le pedí una cerveza suave para madre. Luego se me ocurrió pedirle dos refrescos de naranja, para abu y para mí… entonces el tipo me miró y vi su bombilla encenderse, y me dijo que no tenían, pero que podía hacerlas… pensé que lo habría entendido mal, y su cara de genio en plena acción me desconcertaba, pero casi me mato de risa cuando ví que sacaba una botella de zumo de naranja, llenaba dos vasos, les echaba cubitos de hielo y luego FSHHHHHHHH los regaba con sifón para hacerlo gaseoso. Qué tipo más majo… qué conste que estaba rico y todo…

Los Sunday Roasts fueron un gran acierto, estaban riquísimos.

Cuando salimos del pub fuimos directamente a la National Gallery, vimos a los españoles y unas cuantas galerías, hasta que finalmente llegamos al que era nuestro objetivo (bueno, el de mi madre), los Girasoles de Van Gogh… a ella le encantaron, a mi otra vez, no me gustaron en vivo… u.u

En la National contábamos con los sillones de cuero de las galerías para que abu descansara, pero buena es abu… ella quería ver los cuadros, así que se jaló la misma National Gallery que nosotros … si es que… está hecha una jabata.

Allí les pregunté si aguantarían otro museo, porque a mí me parece que la National y el British hay que verlos, son míticos y todo el mundo los ve. Pero no todo el mundo va al Museo de Historia Natural y es un error. Tal vez sea porque fue lo primero que yo vi en Londres la primera vez que fui, o tal vez por su edificio, que es precioso, o por el dinosaurio de la entrada o por el T-Rex o por la ballena gigante, tal vez sea por las células fotosintéticas o por el ornitorrinco (sin duda no es por la secuoya gigante), el caso es que adoro ese museo. Y allá fuimos. En cuanto salimos de la parada del metro la navidad nos arropó, había una pista de patinaje sobre hielo en la calle, como las de las pelis en NY, y los arboles estaban decorados preciosos, el edificio seguía siendo apabullante y el tiovivo le daba ese toque de no sé qué.

Nos cautivó a todos. Vimos a los dinos, y mi familia se aparcó en un banquito mientras tito y yo nos íbamos a ver fósiles y minerales y bichos feos, y el hormiguero que era un show… luego hicimos el canelo intentando subir hasta el último piso (a pata, obviamente) para ver la mierda de la secuoya gigante, que no era más que un tronquito cortado que encima SE VEÍA DESDE ABAJO… aunque las vistas del edificio eran preciosas, y nos hicimos una foto con Charles Darwin… Luego recogimos a la family, que estaba toda descansadita y entramos a ver a los animales y a la gran ballena azul… IMPRESIONANTE, completamente overwhelming.

Cuando salimos, como estaban descansados pudimos ir a Picadilly y estuvimos andando por el centro. Todo con lucecitas y posters de Wicked. Muy potito…

A la vuelta al hotel mi tito quería una experiencia en un pub inglés. Y teníamos uno al lado del hotel así que entramos, yo que esa mañana había descubierto que pese a que siempre he abominado la cerveza sobre todas las cosas, sí me gustaba la Guiness fría (ñamñam, sabía a café) nos pedimos tres pintas de “Cold Guiness” (una para padre, otra para tito y otra para mí), para variar no había sin alcohol en el sitio y me volvieron a mirar raro, y por no hacer experimentos a abu le pedí un orange juice…

Tenían una máquina de discos, como las antiguas y un tipo Feliciano de la vida iba poniendo canciones, y cantaba en voz alta las canciones, y el resto le hacían los coros… Por un momento nos transportamos a Cheers *.*

Luego madre quería Kebabs y padre y yo pizza hut, así que pedimos pizzas y kebabs, madre encontró un super donde había cerveza sin… (eso hizo que se reconciliara con Londres) y cenamos una cantidad indecente de comida riquísima y luego a dormir… aunque antes vi un especial de cenas navideñas por Jamie Olivier. Jo, qué buena pinta tenía todo…

Published in: on 23/12/2009 at 3:29 am  Comments (2)  
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Roscones de Reyes

Es Navidad, y en cada casa supongo que hay un tipo de tradiciones pero hay una que en prácticamente todas las casas se cumple. El día de Reyes se hace o compra el Roscón, habitualmente de nata y dentro hay una figurita o un haba, a quién le toca la figurita se le corona Rey, a quién le toca el haba, paga el del año siguiente (o alguna variación, que habitualmente se olvida quién es de año en año).

Pues bien, en mi casa las tradiciones suelen distar un poco de las de la gente normal, pero la del Roscón la cumplimos a rajatabla, ¡VAYA QUE SI LA CUMPLIMOS! ¡LA CUMPLIMOS CON CRECES!.

Efectivamente, nosotros compramos el Roscón de Reyes, la principal variación consiste en que compramos el primer Roscón de Reyes que se ve en las tiendas. No os asustéis, no esperamos hasta el día de Reyes a comerlo… que asquito, seguro que para ese entonces la nata ya tiene habitantes y es de color verde. Y aunque todos sabemos que los bebés verdes molan, los roscones verdes no molan nada.

Pues bien, ¿Qué hacemos con ese roscón? Obviamente, nos lo comemos. (Es que somos muy predecibles).

Y ese primer roscón marca el inicio de las navidades, a partir de ese momento, cada vez que se va a una pastelería, supermercado, lo que sea, compramos un roscón. Y nos lo comemos, si pasan varios días sin ir a supermercados, hacemos los roscones. El caso es que comemos una media de 16 roscones por cada Navidad.

La culpable, que conste, es mi madre, que es una obsesa por los roscones, si preguntáramos cuál es su dulce preferido diría EL MERENGUE Y LOS ROSCONES DE REYES, segurísimo. Y es la monstruita de las galletas Asinez y de los roscones de reyes.

Pues bien, las navidades empezaron el viernes pasado, cuando fuimos a Carrefour y de repente mi madre (que al ver Panettones y turrones activó su radar rosconero) nos apareció con un Roscón de Reyes.

Decir que estamos a 19 de diciembre y ya nos hemos comido un Roscón mediano y tenemos uno grande comprado para la comida/cena/comida de mañana comprado. Que el otro día compró levadura madre por si hacía algún roscón y que sueña con ir a Zaragoza para poder comprar en Hipercor un buen Roscón (que son sus favoritos).

En fin… me voy a comer, no sé cuál es el menú, pero sí sé cuál es el postre xD.

Published in: on 19/12/2009 at 3:21 pm  Comments (4)  
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