Las Couettes

Una servidora no ha visto mucho mundo todavía y aunque me las dé de cosmopolita nada se aleja más de la realidad, soy una españolita chapada a la antigua, por eso cuando una llega a Alemania y se encuentra en el hotel con esto:

No hace otra cosa que preguntarle a su compañera de viaje ¿Miri, por qué nos han puesto sacos de dormir?

Miri, que sí es una mujer de mundo y tiene a familia viviendo en el extranjero me explicó que se trataba de una Couette, que se desplegaba y podías usarla como edredón o meterte dentro cual saco de dormir.

Cuando llegó el momento de usarla fue… divertido, yo lo de meterme dentro no lo veía nada claro porque me daba cierta claustrofobia y no dejaba de pensar que estando en un sexto si había un incendio y teníamos que huir me costaría el doble salir de ahí o me tocaría hacerlo al más puro estilo de las carreras de saco, así que descarté la idea.

Yo me lo tiré por encima, pero era tan calentito que me moría de calor, así que saqué las piernas, porque claro, como estaba tirado por encima y no llegaba abajo podías salirte del bicho con cualquier movimiento, si me quedaba sin cobertura tenía frío, dí más vueltas que el pitorro de la olla exprés…

Al día siguiente, cuando me levanté dije VAYA MIERDA QUÉ ES ESTE PIJORRO ALEMÁN… Porque como buena maña pijorro era la mejor palabra que existía para definirlo (en español vendría a ser un chisme o un cacharro), además yo era incapaz de recordar su verdadero nombre.

Tal fue mi poca retentiva del dichoso nombre que como intenté ser una intelectual y referirme a él por su nombre en varias ocasiones acabé utilizando un sinfín de nombres que nada tenían que ver con el del Couette original (Y quiero que conste en acta que para escribir este post he tenido que buscar en un diccionario francés como se traducía edredón para poder hacerlo correctamente).  El caso es que cuando intentaba contar algo en referencia al cubrecama acababa explicando una historia sin ningún sentido por la pequeña variación en el nombre.

Así que sacudí el Coulotte sobre mi cabeza para espantar a las moscas, y me eché el Coulís encima para poder dormir bien, creo que lo más parecido que le llegué a llamar fue Futón y simplemente por significado…

En fin, que no me gustó la Couette, que no disfruté y que no vuelvo más, hombreyá.

Eso sí, el rato que te ahorras en hacer camas y en sábanas es brutal…

Anuncios
Published in: on 25/06/2010 at 8:30 pm  Comments (5)  
Tags:

The URI to TrackBack this entry is: https://taqwaelpreciodelalibertad.wordpress.com/2010/06/25/las-couettes/trackback/

RSS feed for comments on this post.

5 comentariosDeja un comentario

  1. Mi tía bin podría conseguirse un par de esos, porque me tiene podrida tener que doblar las sábanas y múltiples cobijas todaas las mañanas y transportarlas y volver a organizar todo cada noche T.T

    • Bien* xD
      Yo es que soy una cómoda u.u y lo de hacer camas se me da fatal

  2. Me gusta lo de no hacer las camas, la verdad u.u
    Y teseolvidó el hombre culotes *o* xDDD

    • i mean, nombre

      • Así que sacudí el Coulotte sobre mi cabeza para espantar a las moscas, y me eché el Coulís encima para poder dormir bien, creo que lo más parecido que le llegué a llamar fue Futón y simplemente por significado…

        Nene, que no lees…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: