Al Capone

Chico tiene un nombre… curioso, bueno, de hecho tiene un nombre normal, el problema es que la combinación de nombre y apellido resulta chistosa en España porque coincide con el nombre y apellido de un famoso delincuente de aquí, a partir de ahora y por eso de la privacidad y esas chorradas sobreentenderéis que Chico se llama Al Capone.

Él ya está muy acostumbrado a todo tipo de bromitas y chistes a su costa, a jurar y perjurar a la gente que no les está tomando el pelo con su apellido y cosas así… yo ahora también… pones cara de póker y listo, es la misma cara que se te queda cuando alguien te pregunta y qué has estudiado, tu contestas derecho y el otro te dice… mejor que estudiar torcido… o mejor estudiar sentado… están las dos versiones… pues eso, exactamente la misma cara de… ¿Tus padres eran hermanos?

En fin, que a lo que íbamos, vamos a situar esta historia en mi tercer año de carrera, a las cuatro de la tarde o así, en una clase de Derecho Penal … algo… una de estas especializadas. Nos tocaba el profe guay. Ésta asignatura la daban a medias dos profes, uno que sabía un montonazo y que aprendías cincomil o más y sin darte ni cuenta, y otro que era el profe guay de la carrera, era el profe más jovenzano que teníamos y era muy dicharachero y divertido. Siempre se sentaba en la mesa de algún alumno y se ponía a dar ejemplos de delitos… no era raro verlo coger el cargador de su portátil y preguntarle al alumno en cuya mesa estaba sentado ¿por dónde quieres que te viole con él? ¿sería el mismo delito? O hacer traducciones del catalán al castellano interesantes, grácias a él aprendí que “Autereu-vos malfactors” era “Quietos ahí hijos de putaaaa”.

En fin, que ése día tocaba el profe guay, y Miri y yo nos sentamos en primera fila, como habitualmente, el profe guay entró en la clase y dijo “Hoy vamos a hablar del caso de Al Capone”, que tiene su propio delito en el Código Penal”. Miri me miró con una risita, yo le sonreí de vuelta y el profesor guay se puso a explicar el caso, en mitad de la explicación, se sentó encima de mi mesa y ahí se quedó, durante muuuucho rato. Y entonces me mira y se pone a hablar conmigo, en plan ejemplo de clase:

PG: A ver, imagina que tu estás en plena clase de Derecho Penal, pero que tienes pasta, tú eres una chica bien… Entonces estás ahí, escuchando al pelma de tu profesor y te suena el móvil, y voilá, es Al Capone, poniéndose en contacto contigo.

Yo siempre he sido una despistada, y más con el móvil, hasta que no he tenido un smartphone con internet no le he hecho ni caso a ningún móvil, así que yo me había dejado el móvil encendido y con el sonido encendido. Obviamente, tan pronto como mi profe guay acabó esa frase la Cabalgata de las Walkirias de Wagner empezó a sonar inundando la clase. Obviamente provenía de mi bolso.
Toda la clase se echó a reír por la coincidencía, el timing parecía perfecto.
Yo, toda alarmada empecé a rebuscar en el bolso toda roja de vergüenza, pero no había hecho más que empezar. Mi móvil era de aquellos que se plegaban y tenían una pantallita fuera que identificaba las llamadas entrantes así que en cuanto agarré el móvil mi profesor guay, recordémoslo sentado encima de mi mesa y con plena visión del contenido de mi bolso, vió el display que aparecía en la pantalla:

CAPONE, AL.

La cara le cambió en medio segundo, se bajó de la mesa de un salto y me miró todo alarmado, ahí me di cuenta de que sí, había leído el display y supe que todo iba a ir a peor.

PG: ¿Cómo coño has hecho eso?
T: Lo siento, se me ha olvidado ponerlo en silencio
PG: Pero… jolines… es la mejor bromita que he visto en mi vida, cuándo habéis puesto ese nombre en la agenda xDDDDDDDDDDDD?
T: No es ninguna broma.
PG: ¿Cómo que no? Que no soy tonto, Taqwa…
T: No, es que… mi novio se llama Al Capone…
PG: Claro …
T: No… ese es el problema, que estoy hablando en serio…
PG: ¿En serio, en serio?
T: Sí.
Miri: Sí, en serio en serio, que yo lo conozco y se llama así de verdad.

Ahí el tipo se puso a reírse como un loco… pero como un loco… diciendo… En el móvil ponía Al Capone…. muajajajajajaja y cosas así… obviamente la clase se desternilló…

En cuanto salí de la clase llamé a Chico y me acordé de todos sus familiares uno por uno y en orden alfabético mientras él decía … NO ES MI CULPAAAAA… y yo… asqueroso… ¿no podías haber pensado que estaba en clase?

No obstante desde ese día, en clase fui la novia de Al Capone… simplemente patético…

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Published in: on 03/10/2011 at 3:28 pm  Comments (2)  

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2 comentariosDeja un comentario

  1. Me parece que ya había oído la historia, pero da igual. Creo que me he tronchado igual que tu profesor xDDD (Pero no porque se llame así el pobre Chico, sino por la situación…)

  2. JAJAJJAJAA Yo sí que conocía la historia pero me parto cada vez xDDDD
    Dios, la de coincidencias malas que existen xDD seguro que la clase fue más entretenida gracias a ti xD


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